sábado, 18 de octubre de 2008
¿Hace falta que diga que el tipo que mira es el Alemán?
Mira y lo hace en una forma en la que ya resulta imposible no advertir la provocación.
Prendo el segundo cigarrillo y vuelvo a meditar en lo absurdo de la escena.
Sinceramente, a veces me resulta increíble pensar que hayamos podido ser amigos.
¿Yo, amigo de esta bestia? Y sí, señores, alguna vez fuimos amigos. O compañeros de copas, como prefieran llamarlo. Claro, todo eso antes de que apareciera Venus (así la bauticé yo, Venus).
0 comentarios: to “ ”
Publicar un comentario